Ya estamos de vuelta de otro fantástico viaje, Atenas e Islas Griegas. Y rápidamente me pongo a documentarlo por temor a que se me diluyan los recuerdos, ya que en unos días me tengo que afanar en organizar otro destino que me apetece muchísimo.
El que termina ha sido algo precipitado, -si he de ser sincera- las Islas Griegas no me llamaban mucho la atención, pero se han dado un cúmulo de circunstancias que casi han decidido –ellas, y no yo- que este era un momento oportuno para conocerlas, y ha sido todo un acierto. Estaba yo tan tranquilita disfrutando de la Sierra de Madrid –que me encanta-, cuando mi amiga Gusi me lo ha propuesto, y, claro, teniendo en cuenta, que lleva tiempo apeteciéndome hacer un viaje con Gusi (somos amigas desde la adolescencia y nos seguimos viendo a diario), pero ella no tiene facilidad para viajar por lo que nunca puede acompañarme, además, tampoco coincidimos en los destinos que nos llaman la atención…, en fin, que se hacía una misión algo difícil coincidir, hay que aprovechar la ocasión.
El resumen de impresiones de este viaje es:
Respecto a los lugares, que Atenas me ha parecido espectacular -¡cómo he disfrutado de la Acrópolis, las Ágoras…(como decía una chavala de la excursión, “las piedras”)!, y las Islas han sido tal y como me esperaba porque las había visto por internet: algunos pueblos preciosos, otros normales, más “piedras” con gran valor arqueológico… en fin. A Gusi también le han gustado aunque le han decepcionado un poquito porque –claro-, nosotras vivimos en la costa mediterránea, y, pueblos blancos preciosos al borde del mar, y playas largas y de arena finísima, los tenemos en la puerta de casa, y a ella le hubiera gustado ver aquellas otras playas, pero no ha dado tiempo. Bueno, ¡ya las verá la próxima vez que vuelva!.
Referente a la gente, tanto los Griegos como los Turcos (hemos estado en Éfeso) son gente amable y acogedora.
Y en cuanto al crucero, le veo la ventaja de que es mas cómodo que tomando ferrys, pues te vas desplazando sin necesidad de perder tiempo, y no tienes que preocuparte en coger hotel allí donde llegarías con el ferry. Pero también veo inconvenientes, el movimiento del barco no me gusta –el colofón fue la cena de gala, a la que muchísima gente no pudimos asistir porque estábamos mareados, el otro gran inconveniente que encuentro es que éramos 1200 personas, y hay cola para todo -principalmente para desembarcar y comer-, hacer cola en un buffet a mí no me molesta mucho (quizás es que recuerdo otras épocas en que comía así en los lugares de trabajo y por eso no se me hace raro), pero el tema del desembarco es otra cosa, ya que tienes un tiempo limitado para visitar la isla y eso te deja sólo dos opciones: o contratar la excursión de la agencia y así sales de los primeros –aunque luego ves toda la isla metida en el grupo con las demás personas que han contratado (eso ya lo hice en el viaje organizado a Alemania, y prefiero no repetir –en la medida de lo posible- porque no me entero de lo que veo y me agobio), o visitas por tu cuenta -que a mí me parece mejor-, pero eso te retrasa mucho el desembarco y, consecuentemente, te deja menos tiempo para visitar el sitio en cuestión.Es hora de comenzar a relatar el viaje.
Como salimos el 30 de Agosto a las 12h de la mañana (16,30 hora prevista de llegada a Atenas), Gusi se ha venido a dormir la noche anterior a casa de mi madre, y así saldremos juntas. Y al igual que ocurrió con Encarna, en el viaje a Austria que hicimos en Mayo -ella también durmió en casa de mi madre- esa noche dormimos poco… ¡será la emoción!.
Día 30 de Agosto: ATENAS
El vuelo bien –con Air Europe-, la anécdota es que despegamos con una hora de retraso, el motivo es (según nos informan) que el espacio aéreo de Atenas no está totalmente abierto a aerolíneas comerciales en ese momento, pues está reservado para los aviones locales destinados a apagar los terribles incendios que llevan mas de una semana asolando los alrededores de Atenas, ¡qué pena, qué pena!. Bueno, pues llegamos con ese retraso pero todo bien, y ahora un poco mas de espera en la salida: es que unos han equivocado las maletas y hay que esperar a que deshagan el entuerto, otros aún no aparecen… ¡los viajes organizados!, pero bueno es lo que hemos elegido así es que todo está bien (por cierto, como ya tengo la desagradable experiencia de estar un día entero sin maleta –en el organizado de Alemania- aquella fue la última vez que facturé, nosotras salimos del avión con nuestra maletita en la mano, y felices, sin riesgos de percances que ya he sufrido otras veces.
Día 31 de Agosto: MIKONOS
Nos recoge el autocar de la agencia con algo de retraso, y con alegría generalizada nos dirigimos al Puerto del Pireo, largas colas para control de Pasaportes –todos los tour operadores organizando sus filas para ir pasando ordenadamente, un poco caótico es el Pireo, pero hay que tener en cuenta la cantidad de miles de turistas que toman Ferrys y Cruceros aquí, así es que es normal. Por otro lado, el personal del puerto es muy amable y eso facilita las cosas. En la espera conocemos junto a Raquel a una pareja de Cáceres –Eva y Andrés- con quienes también hemos coincidido, muchas, muchas veces.
A las 18h llegamos a MYKONOS
Me ha parecido muy bonita, con casitas encaladas, calles estrechitas, gente encantadora (me he hecho foto con dos señoras a la puerta de una iglesia, donde estaban sentadas conversando), preciosas y pintorescas capillas blancas, los 4 molinos que saludan al mar desde las orillas, el puerto llamado “pequeña Venecia”, algo más arriba aparece el molino Boni (a donde yo llevaba anotado que quería subir para poder contemplar las vistas, pero ha sido imposible encontrar el camino, y después de ver las vistas desde mas abajo no nos ha compensado subir), y el famoso pelícano Petros que deambula por la isla “como Petros por su casa”, le encanta que le hagan fotos y parece un paisano mas ¡que majo el pelícano!.
A las 22,30h sale el último autobús que nos devuelve al barco, y zarpamos a las 23h.
Día 1 de Septiembre: TURQUÍA- KUSADASI (ÉFESO) y PATMOS
Creo que este es el día que más me ha gustado de las islas. Nos levantamos a las 6 de la mañana ya que el desembarco se hará a las 7h, y hemos de desayunar antes. Por cierto el desayuno me gusta mucho, buffet de nuevo y hay de todo: comida para prepararte desayuno continental –salados, carnes, etc-, dulce –con bollería y mas- frutos secos, frutas, etc. Todos los días hemos desayunado opíparamente (quizás demasiado, pero es que te levantas muy pronto y te espera un largo día, así es que lo mejor es coger energía). Nosotras siempre hemos optado por: un bol de fruta (trocitos de sandía, melón y melón francés), otro bol de yogurt griego al que hemos añadido unos cuantos dátiles y orejones, un zumo de fruta (este creo que no natural, pero eso es así en todos los sitios), café con leche y un bollo. Y Gusi a veces ha tomado un pequeño bocadillo de queso y jamón. ¡a que es un buen desayuno, y sano!.
ÉFESO:

Ya me había avisado Gusi de cómo conducen por esos lares, pero… ¡nada imaginable!, ¡qué velocidad, madre mía!, menos mal que la carretera no está mal, pero lo cierto es que llegamos a la entrada de Éfeso antes de que aparezca ningún autobús de excursiones, incluso antes de que abra la taquilla, por lo que hemos de esperar unos minutos. A las 8h, nos abren, son 20 liras turcas por cabeza (10 € al cambio), no admiten euros pero sí tarjeta (yo esto ya lo sabía, a nosotras no nos pilla de sorpresa) decidimos que pague yo con mi tarjeta lo de los 4 y ellos me lo dan en efectivo, y asunto resuelto. 
Ya estamos dentro, hemos entrado los primeros y en las primeras fotos se nota. No voy a describir Éfeso porque en cualquier guía viene perfectamente explicado todo el sitio arqueológico, sólo diré que nos ha parecido tan maravilloso, lo hemos disfrutado tanto, no parábamos de fotografiar, nos hemos reído muchísimo los 4 porque han surgido anécdotas divertidas.
Todo espectacular, todo: La Via de los Curetos, el Odeón, las Termas de Vario, la Fuente de Trajano, el monumento funerario octogonal estaba cerrado y con andamios, la Plaza de Domiciano… todo. Y durante toda la bajada de la colosal Vía de los Curetos se ve al final de la calle, como un imán que te atrae la imponente Biblioteca de Celso del siglo II d.C –quizás el edificio arqueológico más maravillosos que he visto jamás- le hemos sacado un millón de fotos. Desde aquí al gran Teatro de donde parte la Vía de Mármol, es impresionante, tenía una capacidad para mas de 30.000 espectadores, y se terminó también en el II d.C. Aquí me he sacado una foto saludando al público de las gradas con una reverencia, je,je… El último día del crucero nos hemos despedido de la pareja Brasileña y ella me comentaba que se acordaría de mí haciéndome esas simpáticas fotos, “muy jovial” decía “muy jovial”, ja,ja… ¡qué bien lo hemos pasado en Éfeso! Nosotras también lo recordaremos siempre con mucha alegría.
Ya abajo –en el puerto- hemos paseado por entre el bazar turco, todos los comerciantes salen a tu encuentro (típico bazar turco), allí he comprado el recuerdito de Turquía: un plato muy colorista que usaré para poner caramelos, y los consabidos “ojos de la suerte turcos”.Al salirdel bazar nos hemos dirigido –caminando por la carretera que bordea el mar- a un pequeño castillo bizantino que se adentra en el mar (en la isla Pigeon) , nos hemos hecho unas fotitos por allí, después al centro de la ciudad ¡como se nota que estamos en Turquía!, la ciudad es distinta, y los rasgos y el carácter de la gente también, es curioso ver a los hombres sentados viendo pasar a la gente y comentando –que se nota-, aunque no de un modo lascivo ni molesto, sino más bien como un juego movido por la curiosidad y la vida solaz propia de los pueblos árabes. Regresamos al barco, que a las 12h zarpará.
Hasta las 16h -que llegaremos a Patmos- tenemos 4 horas para relajarnos. A Gusi le agobia un poco tanta gente junta comiendo por lo que me propone esperar hasta las 15h para comer nosotras, y yo acepto. Tomamos una sanua y nos quedamos tonteando por cubierta, tumbadas a la sombra, subimos arriba a hacer “el titanic”… ya sabeis: “eso famosa imagen que consiste en ponerse en la proa con los brazos extendidos y con la brisa en la cara”… ¿en la proa? ¡en el Titanic la actriz va en un saliente perfecto que la encuadra divinamente, aquí es una plataforma ancha que le quita todo el glamour a la escena!, ¿la brisa en la cara? ¡pero si hay un viento que me está poniendo las pestañas del revés, y me va a dejar el pelo como el de la bruja Averías!... ¡hombre, así no hay quien pose!,ja,ja,ja ¡vaya estampa glamurosa! Ja,ja.
Vale, pues a las 15h. bajamos al buffet a comer… ¡cerrado! ¡y no será por carteles que avisan que el horario es de 12h a 14h, que si se descuidan nos los grapan en la frente!... pues sí ¡así somos nosotras viajando, …que estamos en el mundo porque tiene que haber de todo! Ja,ja. Nos hemos quedado sin comer por hacer el lila, pero es que la cosa tiene delito porque hemos estado estas 2 horas viendo a la gente con sus bandejas, y nosotras haciéndonos las interesantes “ya comeremos mas tarde”. Ja,ja. Menos mal que no moriremos de inanición por perder una comida, ¡somos de lo que no hay!, Ja,ja.
PATMOS:
Hasta las 16h -que llegaremos a Patmos- tenemos 4 horas para relajarnos. A Gusi le agobia un poco tanta gente junta comiendo por lo que me propone esperar hasta las 15h para comer nosotras, y yo acepto. Tomamos una sanua y nos quedamos tonteando por cubierta, tumbadas a la sombra, subimos arriba a hacer “el titanic”… ya sabeis: “eso famosa imagen que consiste en ponerse en la proa con los brazos extendidos y con la brisa en la cara”… ¿en la proa? ¡en el Titanic la actriz va en un saliente perfecto que la encuadra divinamente, aquí es una plataforma ancha que le quita todo el glamour a la escena!, ¿la brisa en la cara? ¡pero si hay un viento que me está poniendo las pestañas del revés, y me va a dejar el pelo como el de la bruja Averías!... ¡hombre, así no hay quien pose!,ja,ja,ja ¡vaya estampa glamurosa! Ja,ja.Vale, pues a las 15h. bajamos al buffet a comer… ¡cerrado! ¡y no será por carteles que avisan que el horario es de 12h a 14h, que si se descuidan nos los grapan en la frente!... pues sí ¡así somos nosotras viajando, …que estamos en el mundo porque tiene que haber de todo! Ja,ja. Nos hemos quedado sin comer por hacer el lila, pero es que la cosa tiene delito porque hemos estado estas 2 horas viendo a la gente con sus bandejas, y nosotras haciéndonos las interesantes “ya comeremos mas tarde”. Ja,ja. Menos mal que no moriremos de inanición por perder una comida, ¡somos de lo que no hay!, Ja,ja.
PATMOS:
Nos sentamos afuera en el pequeño banco corrido que recorre la parte posterior, y en ese momento hago una broma respecto a las gafas de sol que –como es mi costumbre- llevo colgadas en el escote del vestido y comento que se me caerán al mar y tendré que ir a buscarlas, a lo que una señora (a quien conozco de vista porque ya hemos coincidido varias veces) me contesta a la broma con otra similar.
Hoy a las 21,30h tendrá lugar la “Cena Griega” en el comedor, y cada cual hace lo posible por aparecer vestido de blanco y azul como aconsejan, el primer día –nada mas llegar al barco- nos hicieron formar la primera de las mil colas a las que hemos tenido que habituarnos después, en esa ocasión era para elegir uno de lo dos turnos de cena (para ese día y el siguiente) y designarte mesa. Como la primera tarde -en el hotel- habíamos conocido a Raquel y a la mañana siguiente -en el Pireo- habíamos conocido a Eva y Andrés, compartimos mesa (la número 27), las mesas son de 9 así es que compartiremos con 4 personas mas que no conocemos ¿o sí?.je,je. Pues sí, resulta que son Montse, acompañada por su marido y sus dos hijos (una familia Catalana muy agradable). A Montse la hemos conocido el día anterior en una de tantas colas, la casualidad es que estaba inmediatamente delante de nosotras y nos hemos puesto a charlar… ¡Será posible! ¡anda que no habrá gente en el barco -recuerdo que somos 1200 personas- y vamos a coincidir 2 veces seguidas! Ja,ja… Muy majos Montse y su familia. Ha resultado una cena muy amena, se ha mantenido una entretenida charla entre todos, y lo hemos pasado muy bien. Una vez terminada, los 3 –Raquel, Eva y Andrés- deciden ir a la discoteca y les acompañamos un poquito, la verdad es que estamos reventadas, pero ¡oh, sorpresa! Resulta que hay una rueda de gente bailando el sirtaky… y al momento estoy yo copiándoles los pasos y bailando “a mi bola”, Andrés se parte de risa, no sale de su asombro porque hace dos segundos estaba cayéndome de cansancio, y hay que decir que ellos 3 son bastante mas jóvenes que nosotras, por lo que aún les resulta mas sorprendente que en dos segundos nos cambiemos el chip y nos pongamos de nuevo en marcha, ja, ja. Aún así estamos sólo un poquito mas, y ya sí, nos vamos a dormir, que mañana hay que madrugar de nuevo, y Gusi y yo llevamos ya 3 noches sin apenas dormir (desde la víspera del viaje).
Día 2 de Septiembre: RODAS

Dice el refrán que “no hay que llorar por la leche derramada”, y yo lo seguiré porque de nada sirve lo contrario, pero… ¡que pena, que pena! ¡nos hemos perdido la visita a LINDOS! De verdad ¡que pena!. Y eso que yo sabía desde casa que era precioso, un sitio arqueológico muuuy interesante y con unas preciosas vistas a un pequeño pueblo blanco… una pocholada que no hemos visto… ¿por qué? Porque estamos reventadas. El despertador ha sonado a las 6h, Gusi –cansadísima- me ha despertado, y yo –destrozada también- le he propuesto levantarnos mas tarde, ella encantada, y hemos seguido durmiendo…
Día 2 de Septiembre: RODAS
Por cierto, nada mas llegar a Rodas me he comprado otras gafas de sol, así es que cambio recuerdo de las Vegas por recuerdo de Grecia.
A las 21,30h tendrá lugar la “cena de Gala” así es que nos emperifollamos ¡que nivel se ve en el barco! ¡lo mucho que se ha arreglado la mayoría de la gente!, me pregunto los maletones que llevarán para poder vestir lo idóneo en cada ocasión… ja,.ja… ¡yo que viajo con equipaje de mano únicamente! ¡qué diferentes somos todas las personas! ¿eh?.
Ya en el camarote me empiezan los primeros síntomas de mareo y ambas nos tomamos la biodramina que nos ha dado mi madre, remoloneo en arreglarme, pero finalmente lo hago –cada vez peor-, subimos a cubierta para que se me pase, pero sin resultado, ¡me encuentro fatal!, así es que insisto a Gusi para que baje a cenar y yo me quedo arriba un rato mas, al rato vuelvo al camarote –sujetándome a todas las barandillas que encuentro- para echarme ¡a ver si me duermo y se me pasa!. Según me comentaron después, faltamos aproximadamente el 20 por ciento de comensales, otros asistieron y les fue peor porque se pusieron fatal en mitad de la cena… un desastre de noche. La verdad es que lo pasé mal, pero sospecho que con el tiempo se me olvidará y repetiré si se tercia, me va en el carácter, no tengo arreglo… je,je.
Día 3 de Septiembre: CRETA y SANTORINI
CRETA
Un día maravilloso, lo recordaremos siempre, todo lo que hemos visto ha sido espectacular, lo hemos pasado genial. Desembarcamos a las 7h y estaremos en Creta hasta las 11,30h, tiempo suficiente aunque algo ajustado para ver bien el Palacio de KNOSSOS ya que la ciudad en sí no tiene demasiado interés.
en un momento Mariví se ha adelantado un poco porque algunas de las salas no le interesan mucho y Mikel se ha quedado con nosotras viéndolas mas detenidamente, al salir del Salón del Trono de camino a la sala de las Dobles Hachas, Mikel se va a por Mariví y ya no volveremos a encontrarnos –por mas que todos lo hemos intentado-,Llegamos al barco y emprendemos la marcha hasta la última y mas espectacular isla: Santorini, a donde llegaremos a las 16,30h. Nos damos una sauna, comemos después y nos dirigimos a una zona de sombra (donde el día anterior hemos colocado 2 tumbonas y estábamos solitas) para ver si hay puestas algunas o ponemos las nuestras, sí, hay algunas puestas, las dos primeras están libres y las dos siguientes están ocupadas… ¡por Mariví y Mikel! Ja,ja,ja,ja. Allí que nos quedamos, charlando, compartiendo, riendo, haciendo sesión de fotos… y ahora a la popa a tomar un poquito de sol y ahí terminamos los 4, je,je. Después a arreglarnos un poco para bajar a Santorini. Nos despedimos de ellos porque aquí termina su crucero, ahora se quedarán 2 días en la isla y después regresarán a Atenas.
SANTORINI:
Ya en lontananza esta isla promete, se ven los 2 pueblos (Fira) y (Oia) en lo alto del acantilado, estamos desando hincarle el diente.
Vale, pues desde luego no salió exactamente así, porque primero han desembarcado los que llevan contratada la excursión, y después el resto mediante lanchas (es el procedimiento normal)
Llegada al barco y zarpamos a las 21h, ahora queda cenar algo, preparar maletas, hacer la cola en recepción para el tema del pago de propinas y resto de gastos: bebidas, autobús, etc. Y a dormir que mañana desembarcamos prontito.
Día 4 de Septiembre: ATENAS
Tras el desayuno desembarcamos en El Pireo a las 7h, y el autobús del tour operador nos va dejando en los hoteles, a las 9h estamos en la entrada del hotel, nos dicen que el chekin no abre hasta las 12h pero podemos dejar las maletas, y así lo hacemos. Y nos vamos raudo a aprovechar este segundo día en Atenas.
Vemos al Cerámico, entramos en la exposición y nos paseamos por este antiguo cementerio, ahora por fin visitamos a placer el Ágora Griega, es fantástico estar allí, hemos hecho mil fotos al imponente Templo de Efesto “Thisio” desde mil ángulos.
Aquí y en el párrafo siguiente pongo varias fotos del Ágora Griega.
Y de repente nos encontramos con la Iglesia Kapnikarea –que justo es el comienzo de la ruta 2-, así es que decidimos dejar la Catedral para verla cuando corresponda dentro de la propia ruta 2.
Ya en el hotel hemos subido a la piscina, ubicada en la 7ª planta, desde donde hay unas vistas fantásticas en todas direcciones, nosotras estamos justo debajo y tampoco son malas las vistas desde nuestra terraza, pero nada comparable con las de aquí. Tras tontear un poco por allí, nos vamos a dormir.
Día 5 de Septiembre: ATENAS
Madrugamos como el resto de los días –lo cierto es que ahora que estoy relatando el viaje, llevo ya varios días en Madrid y sigo despertándome muy pronto, nada normal en mí pero es que aún estoy con el horario cambiado-. Desayunamos algo mas normalito a lo que venimos habituadas en el barco, pero no está mal (aquí también hay para elegirentre salado o dulce, aunque -claro- menos variedad, nosotras tomamos: zumo, yogurt griego, melocotón en almíbar, café y unos bollitos. ¡no está mal!... normal ¿no?
y seguimos bajando por la calle Eolou, de pronto vemos una pequeña y preciosa iglesia que se llama Ayia Paraskevi (y no figura en la guía) entramos y es muy bonita (dejo fotos que lo demuestran),


y justo al lado mismo otra iglesia de dimensiones espectaculares, con dos torres y preciosa también, como tampoco viene en la guía pregunto y termino por pedir que me lo escriba –pues no hay manera de entender el nombre en cuestión-, se llama Panayia Hrisospiliotisa.
Continuamos por la –ya conocida- calle Ermou y volvemos a ver la Iglesia Kapnikarea a la que entramos ayer, y desde aquí –hoy sin perdernos- nos dirigimos fácilmente a la Catedral, que encontramos oculta tras andamios –imposible la foto- y penetramos en su interior, es bonita pero tan oscura estaba que no ha salido bien ninguna foto (pongo sólo del exterior). Pegada a ella se encuentra una pequeña iglesia, según mi guía es la antigua Catedral Bizantina, pero se la ve tan insignificante que nadie lo diría, Gusi pregunta y sí, efectivamente, se trata de la antigua Catedral. Llamada “Agios Eleuterios”.


Ahora vamos –ya sin vacilaciones, ¡no hay como perderse por las ciudades, para finalmente moverse segura por ellas!- a la Iglesia Rusa “Sotira Lykodimu” situada en la calle Filelinón (que ya nos había impactado ayer cuando la vislumbramos, porque es muy grande), según reza mi guía: se trata de la mayor construcción medieval conservada en Atenas. Además tiene campanario exento, es la única que he visto así en Atenas, hoy es la sede de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Continuamos hacia Plaka, y buscamos la Iglesia “Sotiras tu Kotaki” (a la que hacemos dos fotos, en sendas fachadas porque no parece la misma por adelante y por atrás). A Gusi las iglesias no le entusiasman, ella prefiere esperarme unos minutos fuera, así es que yo paso, echo un vistazo rápido, saco dos fotos y regreso a su lado. Conste que en ningún momento me ha metido ninguna prisa ¡eh! Que mi amiga me quiere (y yo a ella), soy yo quien quiero hacerlo así.

Y seguimos hasta Ayia Ekaterini. Pasamos por la zona de Plaka y aprovecho a sacar una foto al monumento llamado la "linterna de Lisícrates", que hemos pasado por su lado un montón de veces y hasta ahora no lo había hecho.

Bueno, pues ya en Ayia Ekaterni me espera una sorpresa entrañable (hablo en singular, porque Gusi se ha quedado fuera)… están oficiando un bautizo, con el máximo respeto me sumerjo entre ellos –notan mi presencia, por supuesto, pero a nadie molesta, de hecho alguien contesta a mi sonrisa con otra-, aquí me he quedado mas rato de lo normal, disfrutando de la ceremonia, una niña va repartiendo unos lazos blancos acabados en una pequeña cruz y un corazón, ambos nacarados, y me ofrece uno ¡que emoción me hecho, lo conservaré con esmero!. Salgo toda emocionada a contárselo a Gusi

Y seguimos caminando para ver el resto de las iglesias bizantinas que conforman esta ruta, sólo quedan 4 que están ya en la zona de Anafiótika: vemos por fuera Ayios Nikolaos y Ayios Ioannis Theologos, las otras 2: Metió Panayiu Tabú y Panayia Hrisokastriótisa no ha habido manera de encontrarlas.
Anafiótika es una pintoresca zona muy cercana a Plaka, con callejones laberínticos por los que perderse a propósito, calles mucho mas estrechas y empinadas que en Plaka, con coquetas escaleras –algunas diestramente ocupadas por terrazas a pesar del desnivel, sin tiendas de souvenirs, pero eso sí, varios restaurantes selectos –a juzgar por las apariencias-.
Y seguimos hasta Ayia Ekaterini. Pasamos por la zona de Plaka y aprovecho a sacar una foto al monumento llamado la "linterna de Lisícrates", que hemos pasado por su lado un montón de veces y hasta ahora no lo había hecho.
Anafiótika es una pintoresca zona muy cercana a Plaka, con callejones laberínticos por los que perderse a propósito, calles mucho mas estrechas y empinadas que en Plaka, con coquetas escaleras –algunas diestramente ocupadas por terrazas a pesar del desnivel, sin tiendas de souvenirs, pero eso sí, varios restaurantes selectos –a juzgar por las apariencias-.
A las 17h nos volvemos a poner en marcha, falta ya poquísimo que ver de todas las rutas que marcaban mi guía, y las vamos a terminar esta tarde:
De la ruta 5 pensamos que falta por ver el barrio de Psirí, por eso cogemos el metro a Monastiraki, y al salir comprobamos –con gran asombro, la verdad- que esa zona la hemos recorrido ya varias veces, lo que pasa es que nunca nos habíamos fijado que se trataba del barrio Psirí. Es la zona delimitada por las calles Atinas, Ermú y Euripidu… que ¡si las habremos caminado veces, que ahora mismo me sueltan en Atenas sin mapa y puedo ir perfectamente!.
Y ya sólo queda parte de la ruta 7 (y también arranca de Sindagma, donde seguimos): en la plaza sintagma vemos nuevamente el Parlamento (donde la otra noche hacían honores en el Monumento al Soldado Desconocido”, paseamos otra vez la calle Filelinon (donde vimos la iglesia rusa) y la avenida Amalías que es una anchísima avenida, que por ese lado conduce –lindando con los Jardines Nacionales- a la Puerta de Adriano, y hacia la otra dirección está plagada de grandes edificios neoclásicos y similares donde están las embajadas de otros países, algún museo, etc (lo pasearemos esta noche), y que termina en el camino que lleva a la colina de Likavitos.
¿y ahora que hacemos?, es pronto y estamos descansadas, nos sentamos un rato en un banco frente al Panatinaico y pensamos, casi al instante lo tenemos decidido: vamos a subir a la colina de Likavitos y así ver la preciosa puesta de sol desde allí, además no está demasiado lejos.
Día 6 de Septiembre: ATENAS
El viaje toca a su fin, pero aún nos queda todo este día entero, ya que el avión saldrá a la 1 de la madrugada, y está previsto que nos recojan en el hotel a las 22h. (aunque un pequeño despiste nos hace estar en el hotel ya preparadas a las 20,30h) pero no importa porque ha sobrado tanto día, que ya no sabemos ni que hacer.
Y aquí damos por finalizada la visita al Pireo, volvemos caminando -ahora atravesando Kastela y volviendo a la playa para desandar nuestros pasos-, hasta el autobús que nos devolverá al metro y de aquí al hotel, a refrescarnos (en la piscina), intentábamos comer allí en las mesas de la piscina, pero no abren hasta por la noche, así es que tras cambiarnos de ropa, volvemos a dejar las maletas y salimos otra vez.

Veo un encuadre que me encanta: en primer plano el Templo de Zeus y por el espacio que queda libre entre las columnas, asoma -allá en lo alto- la solemnidad de la Acrópolis ¡una foto perfecta!... Vale, pues, con mi absurda manía de estirar la batería de la cámara hasta el infinito –prometo que no volveré a hacerlo-, …¡me he vuelto a quedar sin batería!, doy tooooda la vuelta alrededor del Templo hasta llegar a la puerta (quien lo conozca sabe que es una buena caminata), si tenemos en cuenta que la temperatura está en unos 31 grados, y que venimos de estar toda la mañana pateando el Pireo, la foto me va a costar un Potosí. Casi llegando a la puerta me percato de que Gusi tiene su cámara intacta (ella casi no hace fotos), así es que vuelvo sobre mis pasos, acercándome a la valla, y me pongo a llamarla “susurrando a gritos –para que me oiga- pero flojito –para que no me lleven al manicomio-, je,je”, pero nada (después descubro que es que “se ha pirado” a otro sitio distinto al que se quedó, así podía yo buscarla, je,je), bueno, mala suerte, ¡pero yo no me quedo sin foto!, así es que vuelvo a caminar el periplo para dar tiempo a que –una vez llegado al punto concreto- la máquina me permita una foto mas (que a veces me hace ese regalo, pero esta vez no ha querido). Así es que al cabo de un buen rato, aparezco ante Gusi hecha un charquito de sudor, contándole mi odisea acerca de la búsqueda de la foto perdida. Y me propone que coja su cámara y vuelva a entrar…¡ja,ja¡ mi amiga se cree que soy “superwoman” ¡para nada, no puedo ya ni con las pestañas!.
Ahora nos dirigimos a Plaka, un pequeño paseo que aprovechamos para comprar recuerditos, aqui me compro 2 collares de cristal preciosos (muy parecidos a los que compré en Venecia) y un sujetapapeles, y ya empezamos a subir hacia la Acrópolis (creíamos que como nos sobraban tikets podíamos volver a entrar, pero no, con el resto de los tikets se puede repetir lo que quieras –si dejas de entrar en algo, por supuesto-, pero el de la Acrópolis es único. Bueno, nos quedamos sentadas en un banco justo en la entrada, viéndola desde fuera.Y cuando nos parece emprendemos vuelta al hotel. No sin antes volver a entrar al Templo de Zeus (esta vez las dos juntas, que a Gusi ahora le apetece) y tirar la famosa foto –que ahora nos ha entrado el gusanillo a las dos-… ¡anda que nos íbamos a quedar sin foto!, arriba la he puesto. Je,je

Y de aquí a tomarnos una cerveza (la última en Plaka), en una terraza donde hemos coincidido ayer con una pareja muy sonriente de Badajoz, -con quienes nos hemos encontrado aproximadamente 15 veces, sólo en estos dos días últimos en Atenas-, aquí un pequeño problema con una consumición (que no viene al caso), y de vuelta al hotel.Llegamos prontísimo al hotel (en parte por la confusión que ya he comentado, y en parte porque hoy había poca “chicha” que ver ya, así es que nos da igual, y podemos tomarlo de relax). Algo de charla en el salón con el resto de viajeros de nuestro hotel, y para casa, llegamos a las 5 de la mañana a casa de mi madre. Mi madre es un encanto –cualquiera que la conozca lo afirmaría- y nos espera con una mesa puesta con, zumo, chocolate caliente, bollos, pastelitos… por si nos apetecía. ¡¡¡tengo una madre que vale un tesoro!!!.
Bueno, pues otro destino que he conocido, esta vez con mi amiga de toda la vida –Gusi- ¡a ver cuando podemos repetir juntas, que no es fácil!. En 10 días estaré por Bélgica y Holanda, ya lo documentaré a la vuelta
Como en el resto de entradas. Si alguien quiere dejar un comentario, será muy bien recibido.


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