Dia 7:
este fue justo el día que tomamos contacto con el problema que supone el no contar con los horarios de los trenes, a partir de aquí no nos volvió a ocurrir, pero fue un fallo al final del día… bueno, qué se le va a hacer, como dice Encarna, no todo puede salir perfecto al 100 por cien.
SCHAFFHAUSEN y "RHEINFALL"
Empezamos el día dirigiéndonos a las Cascadas del Rin “Rheinfall”, para lo cual tomamos nuestro tren cotidiano de las 8,27h, hasta Spiez donde esperaremos al de las 8,45h a Berna. Aparece el revisor y nos pregunta adonde vamos, -a Berna- le contestamos muy sonrientes y ufanas, nos contesta que nos hemos pasado Spiez, y junto con otra pareja de Sudáfrica que se han despistado como nosotras, así es que nos quedamos a que hagan el cambio de agujas y esperamos a volver a Spiez, así es que hemos perdido un tren a Berna, de modo que cambiamos el trayecto o nos subimos en el próximo que llega a las 9,25h que va directo a Zurich –y también nos vale-.
Desde Zurich, llegamos a Meiringen, y desde allí hasta un precioso pueblo llamado Schaffhausen, llegamos a las 11,50h y nos dirigimos directamente a turismo –maravillándonos con las preciosas casas pintadas que vamos viendo por el camino-, y en Turismo nos dan un mapa y nos indican el autobús que nos deja en las cascadas, pues hemos decidido primero verlas y a la vuelta conocer el pueblo.
Nos subimos al autobús (no hemos tenido que esperar casi) y esperamos a que en el letrero luminoso ponga “Rheinfall” para solicitar parada, al rato todo el mundo se apea y nosotras ¿¿mmmmm?? Preguntamos al conductor donde están las cascadas, era la 4ª o 5ª parada, así es que debemos esperar a que reanude la marcha en el otro sentido, y esta vez nos avisa para bajarnos en su parada, ahora caminar un poco –cuesta abajo bastante empinada- y llegamos a la entrada del margen derecho del río, es una maravilla, ha sido una de las excursiones que mas nos ha gustado, la bravura del agua arremolinada, el sonido, el color… impresionante.
Cruzamos al otro lado, subiendo primero por la vereda arbolada caminando, caminando por un sendero construido con ese propósito, y llegando arriba para cruzar el puente ferroviario -con paso paralelo para los peatones- que cruza el río Rin. Y encontrarnos ya en el margen izquierdo.

Aquí un poco de descontrol porque no hay manera de encontrar donde venden los tikets para entrar a la plataforma, como siempre estoy preguntando todo, si no lo sé para enterarme, y si lo sé para confirmarlo, –a Encarna le llevan los demonios- pero luego ha de reconocer que a veces eso nos ha evitado cometer alguna confusión, o aligerado el trayecto, o -como en este caso- que nos regalen las entradas, sí, sí, unos señores nos han regalados sus entradas y el torno las ha acepado sin problemas, es un buen favor, no ya por el precio (eran sólo 5 francos cada una), es porque llevamos 10 minutos buscando la taquilla y parece misión imposible.
STEIN AM RHEIN:
VALLE DE APPENZELL:
Estuvo bien, pero la vuelta a Darligen serán 4 horas de tren porque da una vuelta que vista en el mapa parece absurda –como siempre pasando por Berna- a saber: De Appenzell a Gossau –allí esperar 13 minutos para cambiar a otro tren-, y ahora: Zurich, Berna, Spiez y bus a casa. En este trayecto hemos decidido que no nos moveremos a ningún sitio que esté a mas de 2 horas de camino de vuelta a la casa, porque esto es un matadero de trenes. Un punto -que en el mapa se ve cerca- demora 4 horas de tren. Es una pasada.
Día 8:
Aprovecho el camino del tren para sacar fotos del lago Brienz y llegamos –a través del recorrido de la línea Goleen Pass-, a la estación de Meiringen a las 10,35h.
AAERSCHLUCHT:


En turismo nos dan planos de Aareschlucht y los horarios del tren que van allí –a la Garganta del Aare-, como hemos perdido el anterior -por sólo unos minutos, lo que digo ¡especialistas!, ja,ja-, debemos esperar el próximo que sale a las 11,17h, tarda 2 minutos en llegar a la zona West y otros 2 en alcanzar la Ost,Nos bajamos en Ost y regresaremos por a West, creo que acertamos en el recorrido porque empezamos transitando la zona mas alta y ancha de la garganta -un paisaje impresionante-, y según lo recorremos hacia el este, las paredes de roca se van estrechando y la panorámica es mas estética si cabe.


Durante una hora disfrutamos de todo lo que nos rodea, la roca, las luces y sombras que van formándose según el sol incide sobre las caprichosas formas que aparecen en la perspectiva al unirse las dos paredes verticales de ambos lados...

La Garganta es quizás la excursión que mas nos ha gustado a ambas, da impresión transitar por esa pasarela de madera rodeada de roca en absoluta verticalidad y el río abajo, la pasarela va paralela a la roca pero al ser compacta no da vértigo porque no ves vacío bajo tus pies.
Salimos a las 12,30h justo para tomar el tren de las 12,34 de regreso a Meiringen, y ojo que desde la salida de la Garganta al apeadero de tren hay un trayecto larguito, no lo sabíamos. Y en Meiringen enlazamos con el tren que va a Lucerna –el de las 12,46h-.
LUCERNA:
Es nuestra siguiente parada, una de las más esperadas por Encarna que desde el principio viene con ganas de hacer el Crucero de los 4 Cantones.
El trayecto ha sido precioso, hasta Lucerna sigue siendo el camino de la línea Golden Pass y es un paisaje espectacular.

Llegamos a las 14,00h y nada mas salir del tren nos dirigimos a Turismo, donde nos dan el mapa con la ruta a seguir y la información de horarios del Crucero, llevamos prevista 2 horas y media para ver la ciudad, pero nos dicen que con 1 hora y media la hemos recorrido bien…
Después hemos podido comprobar que Turismo de Suiza está habituada a correcaminos, ja,ja… porque ¡mira donde me he ido a encontrar con la horma para mi zapato….! Ja,ja,ja… Ni yo -que voy haciendo footing a todos lados- he podido tardar tan poco tiempo en las visitas como ellos estiman. Ja,ja,ja…. Estos Suizos son la monda.
Comenzamos viendo los preciosos puentes de madera, y recorremos todo el casco viejo siguiendo la ruta marcada en el plano, cuando llega el momento de subir hasta la muralla, dudamos porque parece muy dura la cuesta, pero bueno… ya que estamos lo veremos, así es que para arriba a bordear la muralla por el exterior hasta llegar a una puerta que tiene de acceso para descender de nuevo al centro de la población.
Vemos las típicas fuentes suizas (como en otras ciudades), preciosas fachadas ornamentadas con esmero, y -como en el resto de las ciudades- los primorosos adornos de forja que, situados sobre los dinteles de las puertas, antaño se usaban de anuncio comercial pues evocaban al oficio de la casa, actualmente supongo que son meros y vistosísimos adornos.
CRUCERO POR EL LAGO DE LOS 4 CANTONES:

Llegamos a Weggis y esperamos al próximo barco que nos devolverá a Lucerna, en el muelle un pequeñazo indio ha sobrepasado la cinta de protección, al rato la madre aparece y le regaña, pero se va dejándole exactamente igual, yo no hablo inglés así es que como para hablar indio, pero le he obligado a salir de la zona de peligro –aunque a regañadientes, que no quería hacerme caso-. De verdad, de verdad… que hay personas que están en el mundo porque de todo tiene que haber.
Ya de regreso ha caído una buena lluvia que nos ha obligado a resguardarnos en cubierta, pero bien: así hemos visto la vidilla del interior del barco, por cierto ahí estaba la india que ya había perdido definitivamente al nene, nos ha gustado mucho el crucerito.
ZUG:

La última visita del día, llegamos a las 18,00h, Zug es otra pequeña población cercana a Lucerna, al borde del Lago de los 4 Cantones, con un agradable paseo por la orilla del lago y unas vistas impresionantes, además de una preciosa arquitectura de ciudad medieval, un castillo con doble muralla y una iglesia cerquita del castillo.

Lo malo es que desde el tren al centro hay bastante camino, y nos ha llevado mucho tiempo, por lo que la visita ha quedado algo mermada. Como en otros lugares, no hay mucho que ver pero sí muy bonito. En Suiza estamos comprobando que no hay cantidad pero sí mucha calidad, quiero decir con esto que, si esperas a que una localidad tenga muchos puntos de interés turístico para conocerla, probablemente no conoceríamos ninguna, porque muchas de ellas tienen como sitio fotografiable tan sólo 1 o 2 calles con fachadas preciosas, y un pequeño castillo.
Pero aún así merece mucho la pena desplazarse a conocerlas, no sólo porque aun siendo poco que ver, es muy bonito de verlo, sino porque lo mas agradable de estas localidades es el ambiente tranquilo que se respira, en un enclave cuidadísimo y muy hermoso, y aunque esto no lo puede captar la cámara fotográfica, sí tu ánimo, y te sientes muy feliz recorriendo estos parajes.
Salimos a las 19,29h para coger el tren que nos llevará –vía Zurich, Berna y Spiez- de regreso a Darligen. Pero sale con 10 minutos de retraso, y eso nos hacen perder también la conexión con el bus a Darligen, por tanto tendremos que esperar al de la siguiente hora -las 22,38h-, así es que optamos por esperarlo en Interlaken (en vez de en Spiez) ya que suponemos que Interlaken tendrá mas ambiente a esas horas y Spiez estará desolado.
Bajamos en Interlaken para tomar el bus que pasa por allí a las 22,47h, y aquello está mas solitario que el desierto de Siberia, pero en el frío sí se le parece, no sabemos donde meternos porque en la marquesina terminaremos hechas un cubito de hielo y dentro de la estación no se está cómodo. Bueno, finalmente tomamos ese bus y llegamos a casa a las 23h, cansadas pero contentas porque hemos pasado un buen día, a esa hora aún hay que cenar, pasar las fotos de las dos cámaras, hablar con las familias, y programar el siguiente día buscando los horarios de trenes y cuadrando todo… cuando queremos acostarnos son las 1 de la mañana. Estamos agotadas.
Día 9
EL GLACIAR ALETSCH
Ayer decidimos que hoy nos dábamos una horita más de reposo. Hoy subiremos a ver el Glaciar Aletsch, para ello tomamos a las 9,35h un tren que -tras hacer el necesario y cotidiano cambio en Spiez- llegará via Visp, hasta Brig este trayecto es muy rápido porque es un paso a través de un tunel de montaña.
En Brig esperamos 40 para tomar un tren/cremallera que nos acercará a Bettmeralp, y una vez un funicular nos subirá al glaciar. Aprovechamos para hacer unas compritas de recuerdos (me he traído dos jarras-vaca de colores que me encantan, aunque cargar con las dos jarras todo el día ha sido un poco heavy, pero bueno).
Así pues tomamos este tren “normal”, que ha resultado mejor que el “Panorámico” porque puedes abrir las ventanas y sacar buenas fotos, en el otro llevas hasta un poquito de cristal en el techo pero las ventanas no abren y las fotos quedan sucias. Llegamos a Betten, y el mismo apeadero da
paso al funicular, compramos nuestros tickets y nos disponemos a
esperar para subir a Bettmeralp.

Cuando descubro que para ver el glaciar hay que coger desde Bettmeralp otro funicular hasta Bettmerhorn y este trayecto está cerrado, me parece que hay otro punto desde donde sí lo podemos ver –Flesch-. Así es que bajo volando a la taquilla a preguntar al señor (yo preguntona como siempre) y me dice que Bettmeralp no tiene nada visitable –es un punto intermedio-, nos devuelve el dinero de los tickets, y nos quedamos pacientemente a esperar al mismo tren que nos trajo para seguir subiendo hasta la parada de Flesch. Lo único que ha pasado es que hemos perdido una hora sentadas en un apeadero, pero se arreglará… o no….

Abajo –en Brig- volvemos a intentarlo, pero la señorita de Información nos disuade también, porque en su web-cam sigue viéndose sólo blanco lechoso de neblina. Como noto que Encarna se ha quedado chamuscada con la subida, insisto hasta ponerme pesada (pero pesada… pesada ¡eh!), pero ella también lo ve claro y decidimos no subir a lo tonto. ¡que le vamos a hacer!.
ZURICH:


Vamos a ver si arreglamos esto. Nos dirigimos a Zurich, y ha sido todo un acierto. Salimos a las 14,49h y llegamos a las 17,30h, y al salir de la estación nos equivocamos y emprendemos la marcha justo en la dirección contraria a donde queremos, vemos una iglesia y entramos extrañándonos de que no se corresponde en nada con lo que pone nuestra guía del interior de la iglesia… ja,ja, ¡cómo se va a corresponder, si estamos en otra!.
BERNA
Una cerveza muy rica en una bonita plaza muy cerca del reloj, viendo pasar gente y tranvías… un buen rato que nos ha hecho olvidar el chasco del glaciar que no hubo modo de ver.
Desde allí, a casa, a cenar medio pollito asado que hemos comprado en el Migros Take Hawai de Berna, además como llegamos pronto a la casita -son las 21h- podemos cenar disfrutando de la vista del lago. El día no empezó muy bien, pero lo hemos rematado fenomenal.¡¡¡ nosotras somos así!!! Je,je.
Día 10:
por fin, EL GLACIAR ALETSCH
Pues no nos quedamos con las ganas de ver el Glaciar Aletsch, así es que anoche decidimos que hoy volvíamos a intentarlo, esta vez desde otro flanco más fácil y seguro -para no tener que estar pendientes de las inclemencias y de la poca visibilidad por nubes bajas-.

Ayer nos informamos en Turismo de Brig (dentro de la estación de trenes) y una amable señora nos dijo que podíamos verlo desde abajo –desde Belalp- y que era una imagen muy bonita la que ofrecía el glaciar en su último tramo, cuando va deshelando y se distingue perfectamente la gran masa de hielo que transcurre entre montañas desnudas, incluso el pequeño riachuelo en que remata.
pero aunque me de grima me gusta, eso es como el avión -que me da miedo- pero como me gusta viajar… pues me aguanto, bueno pues el teleférico lo mismo…. Todo lo que sea alto… pero bueno, que lo he disfrutado mucho, además Encarna se ha pasado todo el camino animándome, señalándome bandadas de buitres que –según ella- están al acecho de los teleféricos que se caen... ¡no hay como una amiga! Ja,ja.
En las fotos de las casitas de Blatten se ve lo peculiar de los tejados de Suiza, lo hemos visto en todos los pueblitos pequeños, y son las grandes planchas de pizarra absolutamente irregulares que usan para los tejados, no tienen nada que ver con las pequeñas losas a las que estamos acostumbrados, aquellas son como las que se ponen aquí para hacer caminos entre el césped.

Salir del teleférico y ver el circo de montañas que aparece enfrente, es sobrecogedor, colores verdes en la proximidad y azules y grises en las montañas rematadas de blanco, sorteando por el camino algunos trozos de nieve que se resisten en convertirse en agua, y saltando riachuelillos finos y rápidos –resultado de aquella otra nieve que sucumbió al calor del verano-, flores por todos lados (para alegría de Encarna, que no para de fotografiarlas, porque quiere hacer un millón de fondos de pantalla), los entramados de madera necesarios para sujetar los posibles aludes en invierno,… una delicia de caminata que dura unos 30 minutos y llega al mirador.
Y llegamos al mirador, y al fondo aparece la mancha transparente –casi cristalina- del glaciar avanzando a duras penas a través de las montañas. Un millón de fotos (todas desde el mismo punto, ¡que ya nos vale!, je,je) y regresamos al funicular, que “se nos ha ido el Santo al cielo” y tenemos que correr literalmente para alcanzar el teleférico (que nos bajará y así poder empalmar con el tren que tenemos previsto), aunque lo que conseguimos tras la carrera, es… observar cómo ¡sale de la plataforma para empezar su descenso!… ¡lo que yo digo, especialistas en ver cómo se van los trenes, y ahora los funiculares!, je,je… Bueno, pues toca esperar media horita, que Encarna aprovecha para fotografiar toda la flora que encuentra.
BRIG

A las 15h estamos ya subidas en el tren panorámico con dirección a Zermat, lo importante en todos estos trayectos panorámicos no es el destino sino precisamente eso –el trayecto-.
ZERMAT

Es muy bonito este camino, el tren es magnifico, y a través de los grandes ventanales van apareciendo riachuelos, torrenteras, montañas nevadas, pasamos esbeltos puentes,.. es un paisaje impresionante, la única pega que le encuentro a estos trenes es que las ventanas no abren, y no hay manera de sacar una foto sin el reflejo de la luz interior del vagón.Al final descubrimos que es mas práctico hacer estos trayectos en trenes convencionales, pues usan la misma vía y puedes sacar fotos (con mayor o menor calidad, pero eso ya es culpa de la destreza de cada cual, no del reflejo del cristal).
La anécdota del día –para gran guasa de mi amiga- es, que al bajar del tren en Visp ví a un operario y me dirigí a preguntarle si había un Coop para comprar cena, me detuve al ver que se acercaba un walky a la boca, pero él con un gesto me anima a acercarme, ok… le pregunto, y me explica, y le vuelvo a preguntar, y me vuelve a explicar… y ya está todo claro. “Thank you” y según me volteo vemos atónitas cómo levanta los brazos y vuelve a hablar por el walky para dar salida al tren que estaba esperando, y el tren… sale… JA,JA,JA… ¡para qué queremos mas! ¡ya estamos con la guasa!. Según Encarna, ese día queda oficialmente bautizado como “el día en que MJ consiguió lo imposible: retrasar la salida de un tren suizo”…. No si…. Lo dicho… ¡no hay como una amiga! Ja,ja,ja,ja…..es que es la monda.
Compramos 2 “durums” por consejo de Encarna (yo no los conocía) en un puesto al lado de la estación y qué ricos estaban, y en el Coop cercano compramos leche, yogures y cervezas, y cogimos el tren de las 19,28h. a Spiez (llegada a las 20h) y nos quedamos esperando al bus de las 20,38h que nos llevará a casa.
Día 11
TRAYECTO CHUR-ST.MORITZ "El Bernina"
Nuestro último día real –ya que mañana debemos salir prontito para Basilea y allí tomar el avión-. Anteayer decidimos que íbamos a dedicar aquellos 2 días que nos sobraban, en hacer los recorridos panorámicos, por eso ayer fuimos hacia Zermat (siguiendo una parte del recorrido del “Glaciar Express”)
y hoy vamos a recorrer el trayecto panorámico de la región “Albula”, incluida en el Panorámico “Bernina Express”, pues nos hemos informado en Turismo y nos han dicho que la parte Patrimonio Cultural Mundial de la UNESCO es precisamente y principalmente esta zona del trayecto de Albula y Bernina, entre Chur y St.Moritz.
Es una pena que no podemos hacer todo el recorrido del tren, como siempre por horarios,- ya que los Panorámicos también los tenemos incluidos en el swiss pass (pagando una pequeña reserva)- pero es un trayecto de 4 horas desde Chur a Lugano, y aunque sólo queramos hacer la zona que va desde Chur hasta St.Moritz, en llegar desde casa hasta Chur ya se van casi 3 horas y media por trayecto,
ST. MORITZ
Y nos bajamos en St.Moritz, que lo cierto es que no me ha dicho nada, es una localidad de veraneo y de práctica de deportes de invierno, con establecimientos de firmas de lujo y algún hotel del mismo estilo. Tiene vistas a un pequeño lago y detrás se ven montañas nevadas, y poco más. Comimos un bocata y una cervecita sentadas viendo el lago.
LAGO BRIENZ
en vez de este camino hacia el oeste y casi en línea recta, va al norte, hacemos escala en Zurich y tomamos otro tren que nos lleva a Berna, allí debemos tomar otro que nos dejará en Spiez, y desde allí cambiar a otro hasta Darligen (eso si sigue habiendo trenes, porque si es después de las 20h, el último trayecto debemos hacerlo en el autobús que sale a cada hora y 38 minutos)… vamos, en resumen… una odisea. Dejo unas fotos del lago tomadas esta mañana a la ida y ahora a la vuelta.
Día 12 VUELTA A CASA
Anoche nos despedimos de los dueños de la casita y está todo en orden. Hoy sólo queda despedirnos mentalmente de esta preciosa casita y sus maravillosas vistas -que tanto hemos disfrutado, y del pueblo en general. Así es que –maletas a rastras- nos vamos al apeadero donde tomaremos por última vez -en este año- el tren camino a Basilea. Y allí directamente al aeropuerto (que ahora conocemos bien) y vuelta a casa.
RESUMEN DE IMPRESIONES:
Como siempre que viajamos Encarna y yo, ha salido estupendamente, cansadísimo pero todo lo tomamos a chufla y eso ayuda.
En cuanto a Suiza, es maravillosa, por su educadísima y amabilísima gente, por su naturaleza (de una belleza y una fuerza exultantes), por sus poblaciones (las grandes muy similares pero todas encantadoras, las pequeñas con apenas unas calles interesantes pero no por eso menos impactantes, de hecho yo me quedo con las pequeñas mas que con las grandes, me han gustado mas y me he sentido muy bien allí).
Cuando vuelva lo haré de otro modo -una vez descubierto que por mucho que en el mapa se vean localidades próximas, es inabordable para verlas en el día-, quizás es mejor tomar 3 o 4 campamentos base (a ser posible en pueblitos pequeños mejor que en ciudades), por ejemplo alquilar una casita en Friburgo 2 días y ver la zona, pasar otros 2 en Appenzell, otros 2 en Interlaken, lo mismo en Brig, y acabar por la zona de Chur para hacer el trayecto de Albula. Esta sería la planificación idónea (ahora que ya sabemos los inconvenientes, y conocemos los sitios imprescindibles –la mayoría de los cuales son precisamente pueblitos de 1 o 2 calles interesantes-)
Gracias a mi buena amiga por haberme hecho tan agradable el viaje, y a mi familia que todas las noches esperaban pacientes a que contactáramos con ellos. La jarra-vaca la tengo sobre el escritorio con bolis, y me alegra la vista y el espíritu al recordar.
Suiza es un país que volveré a visitar sin duda, me ha encantado.






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